NUEVAS FORMAS DE MIRAR LA REALIDAD

H-ENEA, NUEVAS FORMAS DE MIRAR LA REALIDAD

La innovación y la diversificación empresariales son itinerarios que se pueden llevar a cabo en solitario o en pequeños equipos, pero la financiación se ha convertido en un recurso escaso con el que es cada vez más difícil contar. El proyecto H-ENEA nace y pervive bajo esas circunstancias, lo que significa que nuestra iniciativa ha tenido presente, desde su concepción, la necesidad de buscar nuevas vías de aproximación al contexto actual, un entorno en el que disminuyen los recursos materiales y se mantienen las exigencias de consecución de logro. La búsqueda de nuevos focos se ha materializado desde diferentes actuaciones, entre las que se encuentra la exploración y puesta en práctica de nuevas formas de mirar la realidad.

Teniendo presente que la innovación es un proceso que se aborda tanto desde las aptitudes técnicas y sociales como desde la actitud de las personas que la llevan a cabo, centramos parte de nuestro trabajo en buscar motivos de inspiración que nos acercaran a una aproximación más optimista de la realidad. ¿Acaso no es importante mantener una actitud optimista para innovar? ¿Y cómo alimentamos ese optimismo? En ese sentido preferimos poner nuestra mirada en la detección de focos de riqueza y abundancia. Desde este punto de vista, partimos de la base de que la abundancia existe y de que esta puede provenir de las relaciones que construimos con las personas con las que nos relacionamos (personas de nuestra organización, clientes, partners, proveedores, personas usuarias y potenciales clientes y colaboradores).

H-ENEA es un proyecto experimental que se desarrolla en un escenario que promueve, desde la acción, una cultura de lo distribuido y lo compartido como factores que potencialmente incrementan las posibilidades de éxito en un ecosistema de emprendizaje e innovación.

H-ENEA comenzó hace casi tres años. Siendo una iniciativa nacida en el contexto de la escasez de recursos materiales y con la amplia trayectoria en el sector de la innovación de su equipo, ha apostado por diseñar procesos y proyectos cuyo ADN es compartir y distribuir.

Estos años han sido un periodo de constante experimentación (o prototipado, como se dice en estos tiempos), en el que hemos encontrado “excusas” y “cómplices” (también se los denomina lead users) con los que trabajar desde esa visión inicial. Es a partir de estos experimentos desde los que hemos creado herramientas y procesos desde disciplinas tanto provenientes de lo técnico como de lo social. Y es desde esta combinatoria experimental Persona-Proyecto desde la que desarrollamos nuestra labor.

Las herramientas que utilizamos a nivel interno y externo están diseñadas para ser de fácil manejo, ya que partimos de la base de que la propuesta de construir con personas lleva consigo la de diseñar para la personas.

Nuestro ámbito natural es la empresa y desde la empresa desarrollamos dinámicas participativas de diferente índole: validación con usuario y cliente, dinamización de equipos para proyectos multi-agente (con personas de diferentes organizaciones y/o asociaciones), investigación viva en nuevas áreas de oportunidad, entre otras.

Conviene mencionar que nos movemos en un “terreno arriesgado” al que se acercan más bien perfiles de clientes que se atreven a mirar la realidad desde otro foco. Ese foco que nos puede dar pistas para avanzar con el proyecto en una dirección o en otra, de ahí la necesidad de crear procesos ágiles que permitan que la improvisación sea un proceso que no altere el orden inicial y desde el que a la vez se puedan ir objetivando los resultados.

Nuestro mundo es un mundo en el que se subjetiva lo objetivable y se objetiva lo subjetivable. Un mundo el que cometer errores está permitido siempre que quede registrado y permita reorientar el experimento hacia posibilidades más cercanas al éxito.

¿Te atreves?